El proyecto final de SPAN-120

Bloguicias

¡Bienvenidos a BLOGUICIAS, el blog de noticias de Español 120!

Este es el blog en el que vais a publicar las dos entradas relacionadas con vuestro proyecto final. El contenido que debe tener cada una de vuestras entradas es el siguiente:

  • Entrada 1:
  1. Resumen de 300 palabras de una noticia real y actual que haya sucedido en un país hispanohablante (España o Hispanoamérica).
  2. Una imagen relacionada con la noticia.
  3. De tres a cinco enlaces a páginas web o vídeos de YouTube que hayáis usado para redactar vuestra noticia. Los enlaces y los vídeos deben ser en español.
  • Entrada 2:
  1. Historia de ficción de 900 palabras sobre un personaje inventado al que le suceda algo relacionado con vuestra noticia.
  2. Enlace a vuestro vídeo. El vídeo debe tener una duración aproximada de 5 minutos y debe contener la noticia real y la historia de ficción.

Además, cada uno de vosotros tiene que escribir un comentario de 25 palabras de todas las entradas que se publiquen en BLOGUICIAS durante este semestre.

¡¡¡ÁNIMO!!!

Crisis cubana de Diego

Diego Verguras nació en 1990 y creció en La Habana Vieja, un barrio pobre de La Habana (capital de Cuba). Desde 1991, tras la disolución de la Unión Soviética, Cuba se encontraba en medio de una crisis económica. Durante esa crisis, la familia de Diego sufrió mucho. Su madre se quedaba en casa y cuidaba de él y de sus otros cinco hermanos. Mientras tanto, su padre trabajaba en una fábrica de la ciudad.

Poco después de que estallara la crisis económica, echaron a su padre de la fabrica. Su padre hizo todo lo que pudo para ganar dinero. Trató de vender las pocas posesiones que tenía su familia para poner comida en la mesa. Pero las posesiones de su familia no valían mucho dinero. Con el tiempo, el padre de Diego trabajaba en las calles con el fin de mantener a su familia a flote. Diego no sabía exactamente lo que su padre hacía por las noches mientras estaba en el paro. Pero, después, cuando Diego tiene más años, se dio cuenta de que su padre estaba vendiendo cocaína. Por las noches, su padre ganaba un montón de dinero y compraba golosinas a su familia. A Diego le compraron ropa nueva, zapatos nuevos y la nevera de su casa siempre estaba llena de comida. Pero su familia no podía salir de La Habana Vieja y mudarse a un barrio mejor. Su padre dijo que no quería cambiarse porque no quería que nadie sospechara.

Aunque la escuela era gratis, con su padre en paro, la familia de Diego se había apoyado en Diego para trabajar para ganar dinero extra para comidas. El nuevo trabajo de su padre era muy rentable. permitiendo a Diego para asistiendo a la escuela pública que era gratis. A Diego le encantaba ir la escuela. Para él las clases eran una vía de escape. La escuela era un lugar donde Diego no tenía que pensar de dónde salía su comida ni adónde iban sus padres para ganar dinero. En la escuela, conoció la historia de Cuba y leyó a autores como Thoreau y Cervantes .Pero sus asignaturas favoritas eran las matemáticas y las ciencias. En Internet, leyó artículos sobre los nuevos satélites y los viajes a la luna. En casa, Diego ni siquiera tenía cosas tan básicas como agua corriente. Él pensó que si la ciencia podía llevar a una persona a la luna, se podría usar la ciencia para dar agua potable a todas las personas del mundo. A partir de esta idea, Diego decidió que un día quería mudarse a Nueva York para convertirse en un ingeniero civil.

Pero Diego sabía que tenía que afrontar la realidad. Estaba confundido porque él siempre había pensado que los narcotraficantes eran malas personas, pero sabía que su padre era una buena persona. Su padre era un hombre honesto que se preocupaba por su familia. Diego estaba decidido a encontrar una solución. Al día siguiente Diego fue a la escuela y les pidió a sus maestros si había algún puesto de trabajo disponible en la escuela. Diego sabía que maestros no se les pagaba muy bien, y le gustó mucho las cosas nuevas que su padre compró para él. Sin embargo, él sabía que el trabajo de su padre era degradante y él quería ayudarlo. Desafortunadamente, Diego no tuvo suerte. Todos los profesores le dijeron que no había ningún trabajo disponible, debido a la crisis económica. De hecho, muchos de los profesores habían sido despedidos. Diego suspiró y se alejó del edificio de la escuela.

De repente, oyó que alguien lo llamaba por su nombre. Diego se dio la vuelta y vio a su profesor de matemáticas favorito, el Sr. Sánchez. Se acercó al Sr. Sánchez que tenía un pedazo de papel en la mano. El Sr. Sánchez le dio Diego el pedazo de papel y se fue. Diego estaba confundido. Miró el papel, pero sólo ha tenía un número de teléfono. Más tarde, cuando se quedó solo, llamó al número.

“Hola”, dijo una voz femenina. Diego no sabía qué decir. “¿Estás llamando por el trabajo en la administración de nuestra empresa?”, preguntó la voz. “Sí”, dijo Diego. “¿Cómo se llama, señor?”. “Marco Verguras”, dijo Diego (el nombre de su padre). “Gracias. ¿Le iría bien venir mañana para que le hagamos una entrevista? “Sí, gracias.” De repente, la llamada había terminado.

Diego se quedó asombrado. Corrió a la cocina, donde su madre estaba cocinando. “Hola cariño, ¿qué tal te ha ido en la escuela?”, le preguntó su madre. “Por error, he programado una entrevista para papá,” contestó Diego. “¿Qué?” Lo siento, mamá, pero no me gusta el trabajo de papá. Creo que él podría tener un trabajo mejor”, dijo Diego. La madre de Diego lo abrazó y le dijo: “Lo sé. Voy a hablar con tu padre. No te preocupes”.

Diego durmió profundamente esa noche. Al día siguiente era sábado, así que Diego se despertó muy tarde. Después de desayunar, le preguntó a su madre que dónde estaba su padre. “Está a la entrevista”, dijo su madre. Diego se sorprendió. No creía que esta oportunidad de trabajo podría ser una realidad. Él y su madre esperaron pacientemente a que su padre volviera a casa. Los dos estaban muy nerviosos. Finalmente, a las dos de la tarde, el padre de Diego volvió. Nadie dijo una palabra. Después de un minuto, el padre de Diego susurró: “Me dio el trabajo.” A partir de entonces, Diego y su familia vivieron felices para siempre.

Venezuela. La historia de Miguel

Christine Rehr y Gina Bladuell

La historia de ficción

        Miguel era un niño que vivía en Venezuela con sus padres y su hermana. Lo mejor de su vida Miguel era jugar fuera de su casa, no se preocupaba por todas las cosas en el mundo. A Miguel le gustaba correr y jugar fútbol pero más importante él se encantaba leer todos los tipos de libros. Cuando él tenía cinco años su familia se trasladó cerca de la ciudad de Caracas. La nueva casa en la que él y su familia vivieron fue un edificio público por veinte años pero ahora es un edificio privado. En los últimos diez años este edificio ha sido la casa de muchas familias. Aunque su casa es más pequeña entonces querría la es la verdad que él amaba vivir allí. Miguel y su hermana aprendieron a tomar satisfacción de las cosas más pequeñas.  Por ejemplo, cuando su hermana, que se llama María, veía una flor ella siempre sonreía de oreja a oreja. A María no le importa si la flor era bonita o fea, solo que la había encontrado. Miguel también disfrutaba de las pequeñas cosas como cuando su madre había encontrado dinero y había cocinado chuletas con arroz habichuelas antes de que él llegó llegaría a casa.

         Miguel no siempre tenía cosas suficientes en su vida.  Por ejemplo, algunos días él no tenía comida suficiente o agua suficiente. Muchas veces, su madre y su padre le daban su comida a él y luego ellos se quedaban sin comer.  La mayoría de los días su madre y su padre tenían hambre.  Ellos estaban muy tristes y disgustados.  En su vida, no siempre había sido así. Cuando era niño, su madre había cocinado comida mejor que toda.  Por ejemplo, la comida favorita de Miguel había sido salchichas y pimientos con leche y las patatas.  Pero, con el tiempo, él no comía su comidas favoritas. Él comía cualquier comida que su padre había encontrado en las calles o su madre había pedido a sus amigos o miembros de su familia.  La ropa que él llevaba cada día era muy sucia y andrajosa. La madre de Miguel cosía su ropa si él la rasgaba.  No podían lavar su ropa porque no tenían suficiente agua.  Cuándo llovía, ellos ponían la ropa fuera de la casa.  No tenían suficiente dinero para comprar zapatos, así ellos caminaban sin zapatos. Algunas meses, ellos no tenían suficiente dinero para pagar la electricidad.  Esos meses, ellos no podían ver por las noches y Miguel no podía estudiar por las noches.  Además él no podía permitirse el internet para hacer tarea o aprender cosas nuevas.

           En los últimos meses el mundo pequeño de Miguel de felicidad simple y pobreza comenzó a cambiar. Su padres eran amigos de un hombre que se llamaba Leopoldo López. Este hombre venía a casa de Miguel y hablaba con sus padres sobre cosas que Miguel no podía entender. En estas conversaciones su padre siempre estaba molesto y se quejaba sobre cómo su familia estaba vivendo. El hombre llamadó Leopoldo estaba llena de pasión y habló sobre su deseo de cambiar estas cosas para que nadie tendría vivir en estas condiciones. Miguel no tenía idea de cómo su vida cambiaría porque la pasión dentro de Leopoldo.

         En los días próximos, sus padres discutieron los eventos en la ciudad de Caracas.  Sus padres asistieron a grandes protestas en la ciudad.  Ellos dijeron que Leopoldo dirijó las protestas.  Después de las protestas, sus padres regresaban a casa muy cansados.  Cada día, Miguel pensaba que sus padres se pusieron más preocupados y disgustados.  Un día, sus padres regresaron a casa muy temprano.  Ellos discutieron sobre muertes en la ciudad.  Miguel nunca había visto a sus padres tan preocupados.  Su madre lloró y su padre estuvo serio.  Su padre dijo que Miguel no podría asistir a su escuela el día próximo y que él no debería salir de la casa.  Su padre no dijó porque ellos necesitaron sus acciones, pero él hablaba en serio.  Miguel tenía miedo.  Él no había visto su padre tan disgustado.  Tampoco le había visto su madre llorar.  Miguel siguió las órdenes de su padre y no salió de casa por muchos días.

           El 18 de febrero de 2014 Leopoldo se entrega al gobierno. Miguel fue por las calles y las cosas que él había visto él nunca las verá un otra vez. Las gentes de Venezuela fueron por los calles para apoyar a Leopoldo. En las conversaciones de sus padres con Leopoldo, Miguel supo que este hombre había querido entrega ser paz durante las protestas. Aunque Leopoldo tenía este deseo allí era un montón de caos porque otro grupo de manifestantes en apoyo del gobierno llegó a las calles. El gobierno afirmó que también quiso la paz pero el caos en los calles era peligroso y Miguel tenía miedo. Sus padres le habían dicho que no fuera pero Miguel había querido ver a Leopoldo entregarse al gobierno.

        De repente, Leopoldo estuvo enfrente de los manifestantes y las personas hicieron silencios. Había muchos policías cerca de él.  Él empezó a hablar a las personas.  Leopoldo habló sobre las condiciones malas en Venezuela, por ejemplo la economía y la escasez.  También, él dijo que sería libre en el futuro.  En este momento, la policía estuvo muy cerca de él.  Los manifestantes empezaron a gritar muy alto. Miguel tenía miedo y corrió a casa.  Miguel no había visto a Leopoldo desde ese día, pero él creyó que Leopoldo sería libre algún día.  También, Miguel creyó que habría paz en Venezuela y habría una economía fuerte sin escasez de recursos, de alimentos, etc.

MARGARITA Y EL “NOOL” ANDRÉS

Margarita es una chica de 16 años que vive en D.F. (la capital de México). Todos los días se levanta a las 7:30 de la mañana, desayuna y se prepara para ir a la escuela. Vive con sus padres, sus hermanos y su abuelo materno, el “nool” Andrés. “Nool” significa abuelo en maya, una de las lenguas indígenas de México.

 El “nool” Andrés lleva 2 años enfermo. Como muchas otras personas que viven en México, tiene asma, una enfermedad respiratoria. Desde el día que los médicos le diagnosticaron asma al abuelo de Margarita, ella decidió usar su bicicleta para ir a la escuela. También se puso en contacto con una de las 55 organizaciones de ciclistas de la Red Nacional de Ciclismo Urbano (conocidas como BICIRED). Margarita sabía que no podía cambiar el mundo pero quizá sí que podía cambiar su entorno.

 Margarita habló con su grupo de amigas y les explicó su idea. Su objetivo era conseguir que todos sus compañeros de clase fueran a la escuela en bicicleta, en señal de protesta por la mala calidad del aire de su ciudad. Un día, a la hora del recreo, todos los estudiantes de “segundo B” se reunieron en la cancha de baloncesto. Margarita y sus amigas les explicaron su idea  a sus compañeros de clase. A todos les pareció una idea genial, pero muchos no tenían bicicleta. Entonces, se les ocurrió que podían hacer unas camisetas sobre el problema de la contaminación del aire y venderlas para recaudar dinero y comprar bicicletas para los chicos y las chicas que no tenían.

 Se pusieron manos a la obra. Una semana después, recibieron las 500 camisetas que habían encargado. ¡Eran preciosas! Pero tenían miedo de no ser capaces de venderlas todas. Le pidieron permiso a su profesora para sacar a la calle un par de pupitres. Ella les dijo que sí y se pusieron a vender camisetas en la puerta de la escuela. De repente, toda la gente que pasaba por allí se acercó a los muchachos y en menos de dos horas vendieron todas las camisetas que tenían. ¡Fue increíble!

 Con el dinero que consiguieron recaudar, pudieron comprar bicicletas para los chicos y las chicas de la clase que no tenían. Pero como les sobró un poco de dinero, decidieron encargar 500 camisetas más. El dinero que recaudaron lo donaron a una asociación de niños asmáticos, porque el 10% de los niños mexicanos sufren de asma.

 A partir del lunes siguiente, los 35 estudiantes de “segundo B” empezaron a ir a la escuela en bicicleta. Esta iniciativa llamó la atención de los otros estudiantes de la escuela, de sus padres y de los profesores. Espontáneamente, muchos estudiantes y profesores de las escuela empezaron a usar bicicletas. También empezaron a  llevar las camisetas que habían diseñado Margarita y sus compañeros de clase.

 El colegio de Margarita, Las Vizcaínas, está situado en el centro histórico de D.F., en un lugar muy concurrido. Por eso la iniciativa de Margarita corrió como la pólvora y otras escuelas de la zona se interesaron por la problemática de la contaminación del aire.

 María Eugenia Carrillo (la directora de Las Vizcaínas) estaba impresionada y decidió convocar una reunión con los directores de las escuelas de la zona. En esa reunión hablaron de las principales medidas para mejorar el problema de la contaminación del aire. Además del uso de la bicicleta, hablaron del uso del transporte público y también de la posibilidad de compartir el coche con otras personas que tengan que hacer el mismo recorrido que nosotros a la misma hora. Asimismo, decidieron organizar varios talleres interescolares para  concienciar a los estudiantes de lo importante que es cuidar el medioambiente. María Eugenia Carrillo les pidió a los estudiantes de “segundo B” que colaborasen en esta campaña de difusión y concienciación. Y así lo hicieron.

 Durante varias semanas, Margarita y sus compañeros de clase visitaron las escuelas de la zona y explicaron las causas y las consecuencias de la contaminación del aire que respiran. También explicaron su iniciativa de ir en bici a la escuela. Muchos estudiantes se unieron a la causa de Margarita y empezaron a usar la bici para ir a la escuela. Margarita disfrutó mucho de estos talleres y conoció a mucha gente interesante. Para ella lo más importante era concienciar a la gente del grave problema ambiental que supone la contaminación del aire.Y también convencerles de que es posible mejorar los problemas si todos ponemos nuestro granito de arena.

 Hoy en día, dos años después de la iniciativa de Margarita, más del 50% de los alumnos de las escuelas del centro histórico de México D.F. van a la escuela en bicicleta. Aunque es cierto que Margarita no pudo conseguir que el “nool” Andrés se curara del asma que padece desde hace dos años, quizá consiguió evitar que muchos otros abuelos mexicanos contrajeran enfermedades relacionadas con la contaminación del  aire, especialmente enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Al parecer, los pulmones de los mexicanos que viven en las zonas más contaminadas del país son comparables a los pulmones de una persona que empezó a fumar a los 8 años de edad.

 El “nool” Andrés, que está a punto de cumplir 80 años, está muy orgulloso de su nieta Margarita. Él ya es demasiado mayor para ir en bicicleta. Pero es habitual verlo paseando por las calles de su barrio con la camiseta que su nieta diseñó pensando en él.

Sobrepeso y obesidad en México: El viaje de Rosa Gómez

En el año mil novecientos noventa ocho en la ciudad de México había una chica que se llamaba Rosa Gomez. Rosa vivía en una casa muy blanca en las afueras de la ciudad. La casa era con cubierta de enredaderas, era bellísima. Ella vivía con sus padres Anita y Ignacio, su hermano Juan, y sus abuelos Jamón y Carlita. Toda la familia estaba muy contenta con sus vidas, con la excepción de Rosa. Rosa era obesidad, y estaba deprimida. Cuando ella miraba en el espejo veía una persona que no congeniaba con la persona que ella sentía sintió por dentro.

Cada mañana cuando ella despertaba desayunaba con su familia. Ellos siempre comían comida chatarra. Toda su familia había tenido problemas de sobrepeso. Ella se ponía sus zapatos, decía, “adiós” a sus padres y caminaba a la escuela. A Rosa le encantaba el sonido de sus zapatos contra el pavimento. Cada día ella caminaba un kilómetro a la escuela.  Le gustaba el camino porque ella pasaba por muchos lugares interesantes.  Pasaba por una iglesia, un patio de recreo y una tienda de mascotas. Pero cuando ella llegaba a su escuela, a veces ella sentía se insegura sobre su peso porque los otros chicos se burlaban de Rosa.  Tenía muchos amigos porque Rosa era simpática y carismática, pero algunos chicos eran crueles.

Rosa no prestaba atención a los chicos crueles porque ella tenía un sueño.  Ella soñaba ser una famosa bailarina de claqué.  Su heroína era Ginger Rogers– la mejor bailarina del mundo. En su habitación tenía un póster grande de Ginger y Fred Astaire. Ella sabía que para ser bailarina era necesario bajar de peso.  En su opinión, su peso era un obstáculo para lograr su éxito.  Decidió que necesitaba comenzar una dieta y una rutina de ejercicios.

En el primer día de tranformación ella madrugó y comió varias frutas con yogur. Después de preparar su almuerzo de comida sana ella se fue a la escuela temprano porque ella quería caminar más que su rutina de antes. Ella pasaba las casas de su vecinos. Todas de estas casas eran muy diferentes y especiales, porque cada uno era de un color diferente. Ella andaba muy rápida. Esta vez el sonido de sus zapatos fue más rápido, “¡clack, clack, clack!” Por esta razón se elevaban sus espíritus. Ella sabía que con un poquito mas de determinación todo lo que siempre querido hacer sería posible. Se dijo a sí misma “¡seguir adelante!”

Semanas después de haber empezado, cada día ella bailaba en el jardín donde nadie podía oírla, porque el sonido molestaba para su familia. Pero antes de bailar Rosa saltó veinticinco veces la cuerda. También ella hacía flexiones y abdominales. Estos acciones estaban muy difíciles al principio, pero su habilidad mejoraba. Muchas veces ella tenía una sensación de desesperación y estaba desesperada. Su abdomen fue más grande del todo su cuerpo. Y ella odió su aspecto.

Ella empezó a ver cambios. Después de tres meses perdió veinticinco kilos. Ella se sentía mejor y tenía más confianza en sí misma. Su habilidad para moverse más rápido le permitía su baile. En cuanto a su familia notó los cambios ellos decidieron comprarle a Rosa un nuevo par de zapatos de claqué para su quinceañera. A ella le encantaron los zapatos y en los lados escribió su nombre “Rosita” en amarillo.

La familia se unió para perder peso y cada sábado ellos jugaban un partido de fútbol.  Cada fin de semana la familia iba al parque y jugaban con sus vecinos.   También, la familia iba al gimnasio a juntos y asistía a clases de baile juntos.  Pronto, decidieron tirar toda la comida chatarra en la basura y ellos compraron solamente comida solamente buena para la salud.  En lugar de alimentos con mucha grasa y azúcar, ellos comieron frutas y verduras.  Rosa empezó ver el mundo con una manera diferente. Podía oír los pájaros por la mañana y los grillos por la noche. Después de un año de ejercicio, Rosa tenía muchos resultados.  Ella había perdido 100 libras y era más saludable. Rosa empezó escuela y sus amigas no la reconoció. Aparecía diferente y también se sentía diferente. Ella tenía mucha confianza y decidió intentar para el equipo de baile en su escuela secundaria

Sin embargo, las chicas que habían burlando de Rosa también decidieron intentar para el equipo de baile también. Durante las audiciones las chicas crueles no podían bailar tan bien como Rosa. Las chicas estaban cansadas rápidamente cuando Rosa podía bailar con facilidad. Después de las audiciones Rosa no sudó nada. Pronto, Rosa aprendió que había conseguido el plazo y las chicas no había conseguido . Estaba muy contenta porque el trabajo duro tenido su recompensa

Pronto, Rosa empezaba a prepararse para su primer espectáculo de danza. Practicaba mucho y era muy difícil porque se quedaba tarde a escuela cada día y las prácticas duraban dos horas.  Después de dos meses de esta rutina, era la noche del espectáculo.  Rosa estaba nerviosa porque toda de su familia estaban yendo al espectáculo.  A pesar de su nerviosismo, Rosa pudo bailar muy bien.  Llena de alegría, ella saludó a su familia después del espectáculo.

La familia salió la escuela y llegó a su casa.  Juntos comieron una comida muy sana.  Toda la familia con esta dieta y ejercicio bajaban muchísimo de peso.  Después de su travesía larga la familia sentía muy contenta.

 

La historia de Alejandro, el actor de Pelo malo

El protagonista de la película Pelo malo es un niño de nueve años que se llama Junior. El argumento de la película está basado en la historia real de Alejandro, el actor que interpreta el papel de Junior. El en mundo real, Alejandro es un niño venezolano que vive en Caracas con sus padres, sus dos hermanas mayores y su abuela. Ahora toda la familia está pasando unos días en España para promocionar la película y conocer el país.

Como la película Pelo malo estaba nominada a la Concha de Oro, invitaron a Alejandro a ir al Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Estaba muy emocionado porque nunca había ido a ningún festival de cine. Alejandro quería vestirse como Junior, el personaje que interpretaba en la película, y le pidió a su madre que lo ayudara a peinarse. Él quería que su pelo se pareciera a su pelo en la película y su madre lo ayudó a alisarlo porque quería ver a su hijo feliz. Él había trabajado mucho para la película y ese día era para él. Su madre lo peinó y también le hizo su almuerzo favorito: un bocadillo de jamón y queso. Además, se aseguró de que él tuviera sus chocolates favoritos. Alejandro estaba tan feliz que no le importaba la comida. Esa era una oportunidad increíble para él y eso era suficiente.

Antes de salir para el festival, sus dos hermanas le dieron grandes besos y abrazos. Estaban muy orgullosas de su hermano. Ellas no pudieron ir al festival porque solamente se permitía que cada persona llevara dos invitados. Alejandro iba a ir con sus padres. El viaje a San Sebastián les tomó casi todo el día. Alejandro y sus padres salieron de Barcelona a las once de la mañana y llegaron a San Sebastián las cinco de la tarde. Él nunca había estado en el norte de España, en la región del País Vasco.

Cuando Alejandro y sus padres llegaron al festival, se sorprendieron por la cantidad de gente que había allí. Cuando el niño se bajó del coche, la gente que lo rodeaba lo fotografió y lo aplaudió. Los periodistas los entrevistaron en la alfombra roja. Después, tomaron un increíble y delicioso aperitivo de bienvenida.

El área de San Sebastián no sólo es conocida por tener la mayor concentración mundial de restaurantes con estrellas Michelín, sino también por tener algunas de las comidas más increíbles y baratas. La cocina vasca usa principalmente carnes y pescados. Alejandro y sus padres comieron pinchos, que son tapas vascas. ¡Uno de los pinchos estaba hecho con camarones, pero la madre de Alejandro era alérgica a los camarones! Al principio, ella no lo notó, pero durante el festival, necesitó asistencia médica. Afortunadamente, su alergia no eran muy  grave, así que mejoró al cabo de una hora y media.

Cuando la madre de Alejandro se recuperó, el niño y sus padres se sentaron con el resto del elenco y con todo el equipo que había trabajado en la película Pelo malo, para oír los premios. Desde que empezó la ceremonia, Alejandro estaba ansioso por saber si su película habría ganado alguno de los premios. Finalmente, Pelo malo ganó la Concha de Oro del año 2013 a la mejor película del festival. ¡Era el premio más importante del evento! Alejandro, su familia y todos los que habían trabajado en la película estaban muy emocionados. Cuando terminó la ceremonia de la entrega de premios, Alejandro se fue a una fiesta de celebración con sus padres.

Al día siguiente, cuando Alejandro y sus padres volvían a Barcelona para reunirse con el resto de su familia, el niño quería hablar con sus padres sobre el significado de la película. Necesitaba conectarse más con Pelo malo. Los tres empezaron a reflexionar sobre el argumento de la película. Hasta ahora no habían pensado que su historia fuera tan emocionante ni importante. Pensaban que la película simplemente explicaba la historia de su familia, una historia intrascendente para el resto de la gente. Sin embargo, ahora se habían dado cuenta de que la película trataba sobre temas universales y muy actuales.

- “Tenemos que hablar sobre esto”. Le dijo la madre a su hijo.

- “Sí. Es importante que hablemos. Siempre ha habido un gran malentendido entre nosotros sobre mi pelo, mi crecimiento y mi sexualidad. No me he sentido libre. Quiero ser una persona fuerte, independiente y capaz de elegir la vida que quiero vivir”, respondió Alejandro.

- Su madre le dijo: “La película me ha ayudado a abrir los ojos. Me he dado cuenta de muchas cosas cuando la he visto. Cosas que antes no sabía. Es cierto que te he limitado mucho y que no te he permitido hacer muchas cosas. Además, me siento muy mal porque muchos padres en Venezuela hacen lo mismo que yo y muchos chicos están reprimidos”.

- Alejandro le respondió: “Siento que tengo que hacer algo para ayudar a los otros chicos, porque yo soy como ellos y porque la película me ha permitido darme cuenta de muchas cosas. Voy a escribir en ensayo contando mi historia. Voy a explicarle a la gente que la sociedad debería ser más tolerante”. Alejandro estaba muy emocionado.

Pronto, la familia llegó a Barcelona. Sus hermanas y su abuela les estaban esperando. A Alejandro le preguntaron cómo había ido el festival. Él respondió que había sido genial y les contó las cosas interesantes que habían hecho allí. Sus hermanas estaban muy contentas. La madre les dijo que la película era muy buena y que trataba sobre un tema muy interesante. Por eso, les recomendó a sus hijas que la vieran pronto. Les dijo: “Esta película me ha cambiado mucho. Creo que también va a transformar a esta familia.

La abuela estaba muy satisfecha. Siempre le había dicho a la madre de Alejandro que no había ningún problema con el comportamiento del niño. Ahora la madre entendía a Alejandro y eso era lo mejor que podía suceder en la familia.

 

Emilia se hace modelo

Cuando Emilia era una niña, solo quería una cosa: ser modelo. Desde que tenía cinco años su único sueño era desfilar en la pasarela de moda de Madrid llamada ”Mercedes Benz Fashion Week”. Todos los días, se despertaba a las seis de la mañana para desfilar una y otra vez por el pasillo de su casa, girando y moviendo su cadera de izquierda a derecha.

Sus padres apoyaron sus sueños y, cuando Emilia cumplió 18 años, la enviaron a la academia para modelos, donde aprendió a comportarse como una modelo profesional. Cada noche, Emilia se acostaba con la esperanza de que un día sus sueños se harían realidad.

Una mañana, cuando Emilia fue a recoger el periódico del buzón, encontró una carta de la pasarela de moda Mercedes Benz Fashion Week de Madrid para ser una de las cientos de modelos del desfile. Emilia inmediatamente compró un billete de avión para Madrid. Cuando llegó a Madrid, se enamoró de la ciudad. Mirara adonde mirara todo lo que veía era moda, maquillaje y modelos. Se había ido de casa y descubrió el paraíso. Al principio, Emilia estaba tan deslumbrada que no sabía qué hacer. Pero,  poco tiempo después, recobró la compostura y empezó a trabajar.

Primero, ella fue a buscar al jefe para recibir el horario de la semana. Después de hablar con él, fue a buscar a los maquilladores para probar varios estilos y ver lo que le quedaba mejor. Al final, fue a ver a los diseñadores para que le tomaran medidas y le ajustaran la ropa de toda la semana.

El primer día del desfile era al día siguiente y Emilia, como siempre, estaba muy nerviosa. No pudo dormir en toda la noche y se despertó con un fuerte dolor de cabeza. Pero era el primer día del desfile de moda y Emilia era la primera modelo que debía caminar por la pasarela. Se puso los zapatos de tacón y comenzó a desfilar. A los pocos pasos, se cayó al suelo.  Trató de levantarse, pero se sentía tan débil que no podía moverse. No sabía lo que le estaba pasando. Enseguida se acercaron a ella las otras modelos y llamaron a urgencias. La llevaron al hospital y los médicos le dijeron que estaba demasiado cansada y que tenía que pasar tres días en la cama. Pero Emilia no quería hacerles caso y planificó escaparse por la noche cuando nadie la viera.

Cuando se hizo de noche, Emilia se escapó del hospital y se fue al hotel donde se alojaban las otras modelos. Cuando la vieron, le dijeron que iban a llamar a urgencias otra vez. Pero Emilia les rogó que no llamasen. Les explicó que desfilar en el Mercedes Benz Fashion Week era su  único sueño y que si no podía hacerlo se moriría de tristeza. Así, ellas acordaron no llamar a urgencias si ella prometía descansar durante una semana cuando se terminase el desfile.

Al día siguiente, Emilia se despertó con un sentido renovado de esperanza y determinación para el futuro. Se levantó temprano y decidió mejorar su situación. Se reunió con su equipo de moda: maquilladores y diseñadores. Juntos crearon un plan para que Emilia tuviera éxito en el desfile de esa semana. Escogieron la ropa, el estilo y el maquillaje. Entonces, Emilia se probó la ropa y los maquilladores le probaron diferentes estilos de maquillaje acordes con la ropa que iba a llevar. Emilia estaba muy contenta con su trabajo y le dio las gracias a su equipo porque habían sido  muy productivos. Después de la reunión, Emilia pasó el resto del día descansado, como había prometido a las otras modelos. Esa noche, estaba muy confiada. No estaba enferma; se sentía sana y llena de vitalidad y estaba lista para unirse a las otras modelos en el desfile del día siguiente.

Su despertador sonó a las cinco y media, y cuando Emilia lo oyó, se levantó inmediatamente. Era el tercer día del desfile; ella había perdido dos días del evento: uno porque estaba enferma y tenía que ir al hospital y el otro porque estaba descansando y haciendo planes. Hoy, tenía que aprovechar su oportunidad y presentarse ante toda la gente.

Se duchó y a las seis se reunió de nuevo con su equipo de moda para prepararse. Se vistió y se sentó una hora para que la maquillaran. A las ocho, Emilia ya estaba lista y se fue de su cuarto al pasillo. Cuando llegó, tenía un problema nuevo. Todas las modelos sabían que ella era la chica enferma del otro día. Pensaban que Emilia era menos fuerte que ellas y, por eso, le faltaban al respeto. La insultaban y la miraban mal de vez en cuando. Emilia se sentía muy molesta y no sabía qué hacer. En su opinión, la situación era muy injusta porque ella no era culpable del incidente del otro día.

Durante el día, Emilia hizo todo lo posible para demostrarles a las otras modelos que ella era tan fuerte y talentosa como ellas. Esa noche, había una cena para celebrar el éxito de las modelos y darles premios a las mejores. Emilia estaba muy cansada pero fue a la cena con su equipo. Fue una suerte que Emilia asistiera a la cena porque ella y su equipo ganaron un premio de moda. Después de recibir el premio, muchos agentes de moda se acercaron a Emilia y le ofrecieron trabajo. A pesar del desafortunado comienzo y de la falta de apoyo de las otras modelos, Emilia había tenido éxito y estaba en el buen camino para convertirse en una  modelo famosa y lograr así sus sueños.

 

Las elecciones presidenciales de El Salvador. El sueño de Pedro

En el humilde barrio salvadoreño de Cuscatlán, había un joven que se llamaba Pedro y que vivía con su familia. Tenía una hermana mayor que le amaba mucho y unos padres trabajadores. El chico no tenía mucho dinero, pero tenía una personalidad alegre. Además, Pedro era muy inteligente y compasivo. A pesar de que vivía en un país peligroso, el joven tenía esperanzas y quería conocer el mundo. A Pedro le gustaba ir a la escuela y trabajar como recadero para ayudar económicamente a su familia. En la vida de Pedro no había nada especial, pero eso cambió pronto, coincidiendo con las elecciones en El Salvador del año 2014. Pedro observaba toda la injusticia que existía donde vivía, pero no sabía qué podía hacer. Lo único que Pedro sabía era que El Salvador necesitaba un presidente honesto. Desde que Pedro perdió a Cris (su mejor amigo) empezó a pensar la manera de cambiar el país.

Cris era el mejor amigo de Pedro desde que tenían dos años. Los dos eran víctimas de la pobreza que existía en El Salvador pero no les importaba. Eran bastante felices porque tenían una amistad preciosa. Pedro siempre estaba más contento que Cris y, un día, Pedro se dio cuenta de que Cris había cambiado mucho. De repente, Cris no sonreía ni quería jugar con Pedro. Pedro no sabía qué pasaba hasta que un día, descubrió un tatuaje en el brazo izquierdo de Cris. El día siguiente, Cris desapareció. Pedro estaba muy preocupado y no sabía qué podía hacer.

Habían pasado varios días y Pedro todavía no había visto a Cris. Un día, Pedro estaba sentado delante de su casa, leyendo un periódico sobre Salvador Sanchéz Cerén, cuando se dio cuenta de que había un par de pies enfrente de él. Miró para arriba y vio a Cris. Pedro saltó de alegría. “¿Dónde has estado?”, le preguntó.

– “No importa,” — dijo Cris, — “sólo estoy aquí para pedirte un favor.”

– “¿Qué quieres?” — le contestó Pedro.

– “Dile a mi madre que no iré a mi casa en mucho tiempo. Y dile que no se preocupe.”

– “¿Qué? ¿Por qué?”

– “No me entenderías. Pero he encontrado a mi familia verdadera. Tengo muchos hermanos y estamos muy unidos.”

– “No te entiendo. Ven a mi casa, amigo.”

– “No. Ahora Soy un miembro de una banda. ¡Mira!” — Cris le mostró el tatuaje en el brazo. — “¿Entiendes?” Pedro se sorprendió. Pero antes de que pudiera responder, Cris se fue. Pedro se quedó allí solo. Esa fue la última vez que vio a su amigo de la infancia.

Su amigo Cris era un recuerdo triste para él. Pedro estaba ocupado con los deberes de la escuela y su trabajo. Pasaron muchos días sin tener noticias de Cris. Lo único que le interesaba a Pedro eran las elecciones presidenciales. Se enteró de que el 2 de febrero de 2014, el candidato izquierdista por el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), que se llama Salvador Sánchez Cerén, había ganado el 48.9% de los votos. Pedro oyó que al candidato le interesaba actuar sobre las maras que habían llevado mucha violencia a El Salvador. También oyó que Sánchez Cerén quería combatir los problemas de El Salvador con más inversiones, más educación y una policía fortalecida y depurada. Pedro comenzaba a sentirse inspirado. Pensaba que las promesas de Cerén eran maravillosas y quería ser como Cerén.

Dos días después, la profesora preguntó en la clase, “¿qué queréis hacer en el futuro?” Pedro se dio cuenta de que quería ser presidente. Lo escribió en su diario. Después de la clase, llamó a su hermana.

–“María, quiero ser presidente en el futuro.”

–“¿Quieres ser qué?” Le respondió, sorprendida.

–“Presidente del gobierno”

–“Y ¿por qué? No es fácil. Y los presidentes no pueden hacer nada. Hay mucha gente en este país. Hay corrupción y delincuencia en todas partes. ¿De verdad crees que un presidente puede cambiar la situación? Estás loco.”

–“Pero los presidentes pueden hablar con mucha gente. Son poderosos. Pueden inspirar a la gente. ¿No me crees?”

–“Pues no, no te creo. Los presidentes siempre hablan pero no saben cómo solucionar los problemas.”

–“Muy bien, María, no me digas nada más. Te llamo otro día”

–“Cuídate.”

Pedro estaba enojado. ¿Por qué a María no le gustó su idea? Intentó hablar con sus padres. Cuando los llamó, su madre lo saludó.

–“Hola mamá, ¿cómo estás?”

–“Cansada. Me duele todo el cuerpo. Siempre estoy trabajando. ¿Cómo va la escuela?”

–“Muy bien. Hoy he decidido que quiero ser presidente en el futuro.”

–“¿Por qué lo has decidido?”

–“Me he enterado de que hay un candidato que se llama Salvador Sánchez Cerén. Sé que va a combatir el problema de las maras. Quiero hace lo mismo.”

–“¿Por qué te importan las pandillas?”

–“¿Recuerdas que Cris desapareció? Pues ahora está con una pandilla y estoy preocupado.”

–“Amor, no puedes cambiar el mundo. Hay problemas en todos los países y no podemos hacer nada.”

–“¡La única razón por la que nada puede cambiar es porque nadie tiene confianza ni esperanza en un futuro mejor! Alguien tiene que mejorar el país. ¡Yo voy a hacer algo! ¡Espera mamá!”

–“Bueno, estoy cansada y tu padre y yo tenemos que trabajar. Hablamos luego.”

Pedro empezó a llorar. Estaba frustrado porque nadie quería ayudarle. Estaba triste porque los miembros de su familia no tenían esperanza del futuro. Cuando leía el periódico, sólo veía los problemas de El Salvador—la corrupción, la violencia, la pobreza—pero no había ninguna solución.

“No me importan las opiniones de mi familia. He decidido que quiero ser presidente. Y así será,” escribió en su diario.

Escrito por Scarlet Im y Haram Hwang

 

La diabetes en Latinoamérica: Un cuento con moraleja

Carlos llegó a su casa a las 8 de la tarde. La noche era fría y ventosa. Su casa se estaba cayendo a pedazos, sin embargo a él le gustaba. Carlos acababa de volver de su restaurante El Burrito Loco. Miró alrededor y no había nadie. Se sentó en el sofá, se aflojó el cinturón y su gran barriga se le salió de los pantalones. Aunque tenía un corazón de oro, no era muy atractivo porque estaba muy gordo. Había tenido un día difícil en trabajo. Varios clientes habían denunciado su restaurante y le había llegado una multa. Para olvidar sus problemas, Carlos encendió la televisión. Estaban dando las noticias y el locutor decía: .

Carlos estaba relajado y feliz hasta que su esposa Gabriela entró airadamente en el salón. La sonrisa de Carlos desapareció inmediatamente. Recordó a la mujer con la que se había casado. En el pasado, su esposa era bonita y alegre. ¡Ahora sólo veía una cara llena de arrugas y desprecio! Ella le dijo gritando: ». Ambos empezaron a discutir sobre el dinero y sobre su hijo Juanito. Entonces, Carlos oyó un llanto que procedía del piso de arriba.

Carlos suspiró. Se ajustó el cinturón, agarró la chaqueta y fue hacia la puerta. Pero, cuando agarró el pestillo de la puerta, de repente se mareó. Sólo veía rayas rojas y puntos negros y se cayó al suelo.

Juanito salió de su cuarto y vio a su padre en el suelo. Al principio, Juanito pensó que su padre se había quedado dormido en el suelo. No quería despertarlo y pensó en gastarle una broma. Fue a buscar un marcador permanente y le dibujó a su padre un bigote como el de Salvador Dalí. Juanito se rió un rato y, quince minutos más tarde, decidió que su broma sería más divertida si su padre estuviera despierto. El niño sacudió a su padre un poco pero, como no se despertaba, lo sacudió más fuerte. Después, Juanito empezó a gritarle en el oído. Los ojos de su padre se abrieron lentamente.

«Hijo, tienes que llamar a tu madre. Estoy muy enfermo. Es posible que sea diabetes.»

«¿Diabetes? ¡No! ¿Por qué, papá? ¿Por qué? ¡Sé que unos quince millones de personas tienen diabetes en Latinoamérica, pero nunca pensé que la enfermedad podría atacar a nuestra familia!»

«En eso te equivocas, hijo mío. Esto le puede suceder a todo el mundo, cuando menos te lo esperas». «¡Burritos! ¡Cómo habéis podido traicionarme! ¡Yo era vuestro mejor amigo!»

«Pero papá, ¿por qué hablas ahora sobre los burritos?»

«Porque los burritos tienen mucha grasa y colesterol y llevo toda la vida comiendo. ¿Por qué todavía no has llamado a tu madre?»

«Pero… Yo también he comido burritos durante toda mi vida. Yo quiero aprender cómo se maneja el restaurante y por eso me quedo allí todos los días. ¿Puedo tener diabetes yo también?» Le preguntó. Y empezó a respirar muy fuerte.

«No creo Juanito. Por favor, ¡llama a tu madre!»

En ese momento, Juanito se cayó al suelo, al lado de su padre. Luego Carlos oyó la risa de su esposa. Ella estaba viendo a su marido y a su hijo luchando por sobrevivir.

«¿Por qué te ríes, Gabriela? ¿Por qué?»

«Tú siempre has amado dos cosas solamente: tu hijo y el restaurante. ¡Ahora podrás disfrutar de ambas en el infierno, mientras que yo me quedo con todo el dinero!»

Luego ella se fue.

Parecía que ninguno de los dos tenía posibilidades de sobrevivir. Carlos se desmayó y en sus pensamientos sólo aparecía Juanito. Juanito pensaba que estaba a punto de morirse y le empezó a pasar su vida ante los ojos. Vio el día de su parto, su primer día de escuela, y el día que se le metió un guisante en la nariz y tuvo que ir al hospital. Cuando ya había revisado toda su vida hasta este momento y pensaba que había llegado el final… oyó ladridos.

¡Lassie, su perro salchicha, había vuelto! Iba con su dueña nueva. Ella se llamaba Rosa y su cara bonita fue la última cosa que vio Juanito antes de desmayarse también.

Lassie se había escapado de su casa hacía dos años y había encontrado un nuevo hogar. Pero, por alguna razón, hoy se había escapado mientras paseaba con Rosa. Rosa persiguió a Lassie durante seis millas, cuando vio que el perro entraba en su antigua casa. Afortunadamente, Rosa llamó a una ambulancia rápidamente para salvar a Carlos y a su hijo Juanito.

Cuatro días más tarde, Juanito se despertó en una cama de hospital. Allí había una carta de su madre, que decía:

«Mi amor, siento no haberte salvado. Pero tienes que comprender que no era nada personal. Solamente odio a tu padre y quería que él muriera. No te preocupes por mí, estoy bien. Cogí todo el dinero de tu padre y me escapé a un lugar muy bonito. ¡Disfruta de tu vida!

Con mucho amor,

Tu madre, Gabriela»

La lección de esta historia es que hay que comer sano y hacer deporte porque nunca se sabe si la diabetes va a llamar a tu puerta. Juanito nunca le explicó a su padre el plan malvado de su madre.

Días después, cuando Carlos le explicó a la policía que su esposa había desaparecido, la policía inspeccionó su casa. Encontraron un bote de veneno en el armario de Gabriela. Parece que ella estaba esperando encontrar el momento adecuado para envenenar a su esposo, pero ese momento nunca llegó debido a que Carlos contrajo la enfermedad de la diabetes por sí mismo.

 

La Educación en Cuba

Sorprendentemente, Cuba tiene la tasa de alfabetización más alta de todos los países que hablan español. Organizaciones como la OCDE, la UNESCO y el Banco Mundial elogian el modelo educativo cubano.

Antes de la Revolución Cubana de 1959, un millón de personas no sabían leer ni escribir. Es decir, el 25 % de la población adulta era analfabeta. Pero tras el triunfo de la Revolución de 1959, el gobierno de Fidel Castro nacionalizó todas las instituciones educativas y creó un sistema operado exclusivamente por el Estado. Una de las primeras tareas emprendidas por el nuevo gobierno fue la realización de una campaña de alfabetización a nivel nacional.

El gobierno de Fidel Castro invirtió mucho dinero en la educación; construyó miles de escuelas e hizo la educación primaria y secundaria obligatorias. A diferencia de otros países, el derecho a la educación está incorporado en la legislación cubana. Esta “guerra contra el analfabetismo” significa que a ningún niño cubano se le puede negar la educación. Aunque esto no se puede comparar con los países del primer mundo, fue una mejora importante para un país como Cuba. Como contrapartida, al haber proporcionado educación gratuita a todos sus ciudadanos, el país tiene ahora un montón de deudas.

Según un informe elaborado por el Consejo Económico y Social de la ONU, el sistema educativo presenta una orientación ideológica de carácter marxista, en concordancia con la constitución vigente, aprobada en 1976. El gobierno de la isla considera al éxito de la educativo como uno de los máximos logros de la revolución socialista.

En el año 2008, Raúl Castro (el hermano menor de Fidel Castro) se convirtió en el presidente de Cuba. Para combatir el déficit del país, hizo recortes presupuestarios en educación y en asistencia sanitaria. En consecuencia,  la asistencia a las universidades disminuyó de 373.000 estudiantes a 129.000.

Angela Johnson & Syeda Malliha

http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/8157-el-modelo-de-educacion-de-cuba-como-ejemplo-1%C2%AA-parte.html

http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/noal-14/decuba/cuba-educacion.html

http://www.nytimes.com/2012/10/04/world/americas/with-cuts-free-education-is-no-longer-a-cuban-birthright.html?_r=0

La semana de la moda de Madrid: Mercedes-Benz Fashion Week Madrid

Desde el 14 hasta el 18 de febrero de 2014, Madrid celebra la edición número 59 de la semana de la moda, conocida como la “Mercedes-Benz Fashion Week Madrid”. Anteriormente llamada “Cibeles Madrid Fashion Week”, y hasta 2007 “Pasarela Cibeles”, se trata de una plataforma para la promoción de la moda en España.

Por una semana, los diseñadores españoles más famosos tienen veinte minutos de fama para presentar sus colecciones a la prensa, a sus seguidores y a los compradores de las tiendas. Durante esta semana la ciudad de Madrid se convierte en el centro más importante del sector de la moda española. En las dos pasarelas principales (llamadas Mercedes Benz y Betha Benz) hay veintinueve desfiles, que van a tener lugar en el Recinto Ferial Juan Carlos I, en IFEMA (la feria de Madrid). Además, hay diez desfiles en Samsung Ego, la plataforma de nuevos diseñadores.

Es una semana llena de moda, maquillaje y caos. El evento presentará al mundo las creaciones de los 40 diseñadores de moda españoles más importantes del momento. Cada diseñador tiene un estilo único. Los diseñadores utilizan diferentes texturas, colores, estampados y buscan inspiración en las décadas pasadas. Los modelos llevan ropa que oscila entre el glamour, la geometría y el minimalismo.

Hay un total de ochenta y nueve modelos; sesenta y cuatro mujeres y veinticinco hombres. Cada modelo da unos setenta pasos cada vez que desfila. Cada modelo cambia de peinado y maquillaje siete veces al día. En los cinco días se utilizan 594 barras de labios y 1170 botes de laca Elnett. Toda la preparación de los modelos es posible gracias al equipo de L’Oréal París que se compone de diecinueve maquilladores y diecinueve peluqueros. En total, hay más de 800 personas responsables de organizar la Mercedes Benz Fashion Week Madrid.

Savanna Gornisiewicz & Rebecca Ruescher

ENLACES

http://www.glamour.es/moda/tendencias/articulos/la-semana-de-la-moda-de-madrid-en-cifras/19535

http://www.vanitatis.com/multimedia/album/tendencias/moda/2014-02-14/todos-los-desfiles-de-mercedes-benz-fashion-week-madrid_89687/

http://www.abc.es/estilo/moda/20140211/abci-claves-pasarela-nueva-201402111957.html