Mi primer día de nieve

Esta mañana, me he levantado antes que mi familia. Yo tenía mucho frío en nuestra casa. Camino al baño y siento el piso muy frío. ¿Por qué era fría nuestra casa? Nuestro termostato no funciona correctamente porque lo rompí durante el invierno pasado. En realidad, el Imbécil es el culpable, pero nadie creía que mi hermano menor podía romper el termostato. Acepté los castigos que mi hermano merecía. Las tareas adicionales durante esa semana no estaban tan mal.

Eso no es importante ahora. Camino por el vestíbulo al cuarto de mis padres. Está silencioso detrás de la puerta. Vuelvo al cuarto de mi abuelo y al mio.  Oigo la respiración agitada. Camino hacia la ventana del salón. ¿Qué es? Veo polvo blanco. Es muy puro y muy brillante. Y más de ese polvo blanco cayendo del cielo. Leí sobre el polvo blanco antes en mi clase. Sólo podían ser dos cosas. Sal o nieve.

Madrid in the snow

- ¡Abuelo, Abuelo! ¡Despierte abuelo!

- ¿Alguien entró? Manolito, ¿por qué tanto ruido?

- Es el polvo blanco en las calles. ¿Qué es esto?

- No lo creo. Voy a la ventana.

Mi abuelo y yo caminamos a la ventana. Se detiene frente a ella y mira sorprendido.

- ¡No puedo creer lo que veo! ¡Ostias!

- ¿Qué es esto?

- Es la nieve.

Mi abuelo me dijo que había  nevado sólo dos veces en Carabanchel. Cayó sólo un poco de nieve. La nieve se había derretido en dos días y todos los niños estaban tristes porque nunca habían visto la nieve antes de ese momento. Además, mi abuelo me dijo que eso pasó cuando era un adolescente. Pero, todavía yo no entendía lo que era la nieve.

-¿Abuelo, que es la nieve?

-Es un tipo de precipitación. Es similar a la lluvia, pero es congelada.

-¿Puedo tocarla?

-¡Por supuesto, mi nieto! Pero tengo que advertirte, la nieve es muy fría. Necesitas llevar más ropa. Es necesario que lleves un abrigo.

-¡Hay caramba! El cuerno de mi trenca todavía está roto. No tengo ninguna otra chaqueta. ¿Qué voy a hacer?

Snowflake on the ground

En este momento, odio yo vivir en el barrio de Carabanchel Alto. Espero que vivamos en otro barrio con los ricos. Quiero tener ropa de la talla correcta. No quiero que mi abuelo y yo durmamos en la misma cama. Quiero mi propia cama y mi propio cuarto.

-¿Manolito, porque estás triste?

-No quiero hablar de eso.

-Nieto, puedes hablar conmigo. Soy tu abuelo y te quiero.

-No quiero que te enojes conmigo.

-Esto es imposible.

-Abuelo, estoy muy descontento. Ojalá nuestra familia tenga más dinero. Si esto no es posible, yo quiero otra familia.

-¿Manolito, por qué has dicho eso?

-Porque no puedo salir de la casa sin un abrigo y mi trenca está rota. Sólo quiero jugar en la nieve y no puedo porque no tengo un abrigo porque somos pobre. Quiero otra vida con otra familia.

-Manolito, estás equivocado. Nuestra familia es maravillosa. Tienes padres, un hermano, y un abuelo que te quieren. También, tenemos una casa. Algunos chicos no tienen una casa. Puedes ir a la escuela. En algunas partes del mundo, los niños tienen que trabajar y no pueden ir a la escuela. Y tienes amigos en Carabanchel Alto. Te daré mi chaqueta y puedes salir a la calle y jugar con tus amigos.

-¡Gracias abuelo! ¡Eres el mejor abuelo del mundo mundial!

-De nada, Manolito. ¡Que te diviertas!

Cuando mi madre estaba oyendo esta conversación, me dijo que quería que el Imbécil viniera conmigo. Yo no quería eso. En ese momento, yo le dije a mi madre,

-Pero Mamá, quiero jugar con mis amigos en la nieve. ¿Por qué  no quieres que mis amigos y yo no nos divirtamos?

-Lo siento hijo, pero no es justo que vayas al parque para divertirte en la nieve y tu hermano no juegue en la nieve jamás. ¡Id juntos al parque!

Y mi madre gana otra vez porque como una ley del mundo, las madres saben todo y ganan todo. Para mí, no es justo, pero por eso, el Imbécil estaba conmigo.

Después, caminé con mi hermano por una hora en la nieve. La nieve es muy suave, blanca y bonita. El abrigo de mi abuelo me quedaba muy grande y a mi hermano le encantaba reírse de eso. A pesar de que mi hermano se estaba riendo de mí, era muy divertido sentir la nieve en mi cara. El aire estaba muy frío, más frío que antes.

Two boys walking in the snow along a wooden fence

Cuando estábamos en el parque, había muchos niños. En cuanto ví al Orejones y a Yihad, nos pusimos a jugar y tuvimos una lucha grande con bolas de nieve. Estuvimos corriendo en el parque por tres horas durante el juego. Era tan divertido que no me importaba que el Imbécil me lanzara grandes bolas de nieve en mi cara. Los días nevosos  son mi tipo de clima favorito porque es muy rara y más divertido jugar en ella y menos húmeda que la lluvia. Ahora, pienso que cuando hay nieve, Carabanchel es un barrio magnífico.

Playground in the snow

Cuando el Orejones, Yihad y yo estábamos en el parque, tuve una gran idea. Yo todavía estaba enfadado con mi madre. Toda mi vida he necesitado jugar con el Imbécil. Nunca he tenido la oportunidad de jugar solo con mis amigos. ¡Qué chasco es mi vida! Por eso le di el mote de “Imbécil” a mi hermano. Él es muy pesado y siempre arruina mi vida.

En ese momento, decidí poner mi plan en acción. Mi hermano siempre pide jugar con mis amigos y yo, porque nosotros tenemos los mejores juegos del mundo mundial. Obviamente ese día él quería jugar con nosotros.

-¿Manolito, puedo jugar contigo?

-Ay Imbécil, porque yo soy tu hermano mayor, claro que puedes jugar conmigo. Pero tengo una condición.

-¿Que condición?

-Tengo hambre y quiero un churro. ¿Ves el puesto de churros?

-Por supuesto que sí.

-Necesitas colarte en la fila de los churros y comprar uno para mí. Quiero un churro con chocolate.

-¡Manolito, no puedo hacer esto! Todo el mundo sabe que Señor Delgado es el dueño de ese puesto de churros. El señor Delgado es el hombre más malo de todo el barrio.

Churro stand

En realidad,  el Imbécil tenía razón. Todos los niños en el barrio sabían historias de horror sobre el señor Delgado. Un vez, un niño me dijo que cuando el señor Delgado era niño, golpeó a un niño, que se llamaba Ricardo. Después de este incidente, Ricardo y su familia se fueron de Carabanchel Alto. Ahora, nadie sabe lo que le pasó a Ricardo. Algunas personas piensan que ellos salieron de España porque Ricardo tenía mucho miedo y todas las noches tenía pesadillas sobre el Señor Delgado. El puesto del Señor Delgado es el único lugar en el barrio para comprar churros. Y por eso, los niños tienen que tratar con él. Pero debes ser valiente para hablar con El Señor Delgado. No pensaba que mi hermanito tuviera suficientemente valor.

-Imbécil, esta es la condición. No puedo negociar contigo.

-Quiero jugar contigo y por esta razón, iré a colarme en la flia de los churros y comprar su churro.

El Imbécil corrió tan rápido como podía. Mis amigos y yo empezamos a reírnos. Mi hermano es un tonto, tonto tonto. Él siempre se mete en problemas.

- Tu hermano es un idiota. Yihad dijo gritando.

- Sí. Verdad. ¡El Imbécil no piensa igual que tú, Manolito! – el Orejones le dijo a Yihad, asegurándose de que todavía pudiera escuchar.

Si hay una cosa que no me gusta, es esto. Esto es ser objeto de muchas burlas. ¿Por qué? No quiero ser burlado. Además, Me hace parecer patético. Y esto está mal, muy mal.

- ¡Silencio! ¡No me molesten!- Les grité enseguida a ellos. – ¡Soy más inteligente que ustedes!

- Relajate Manolito. Sólo es una broma.- el Orejones me explica.

- Sí. Además, su broma era muy inteligente. Nunca podría ser perverso.- Yihad se defiende.

Yo he evitado vergüenza hoy en el parque. Mis amigos han aceptado mis pensamientos del genio. Me he defendido por mis ideas. Mola mucho.

- ¿Qué hacemos ahora?- el Orejones se aburre.

- Podríamos jugar mientras esperamos al Imbécil.- Yihad sólo quiere crear un juego donde me toqué la peor parte.

- Deberíamos ver al Imbécil. Creo que será muy divertido.- Mi razón es mejor.

- Sí. Pero, quiero jugar y ser el Capitán Merluza.

- No. Quiero hacer cosas a mi manera por primera vez.

- Sí. Vamos a ver al Imbécil.- el Orejones se interpone.

- Lo que tú digas. Pero, el Señor Delgado es un hombre terrible.

- Sólo tenemos que mantenernos a una distancia adecuada del Señor Delgado.

- ¡Vamos!

Cuando llegamos para ver al Imbécil, nos llevamos una gran sorpresa.  El señor  Delgado tenía una gran sonrisa, la más grande que yo había visto en mi vida entera. Cuando estábamos de pie, el Señor Delgado le dio cinco churros al Imbécil por el precio de uno. Yo sé que mi hermano no tiene dinero para eso y yo no he visto jamás al Señor Delgado en un momento cuando está simpático. Mis amigos y yo mirábamos este evento como si fuera un sueño. Después de que Imbécil había terminado de comprar los churros, camino hacía nosotros. Teníamos muchas preguntas. A él le pregunté,

-¿Por qué el Señor Delgado te dio churros gratuitos y estaba tan simpático contigo?

Yo no olvidare jamás su respuesta.

–Porque soy un niño magnífico y el hermano menor más bueno del mundo mundial.

¡Que era un día muy fantástico y muy loco!  ¡Fue un día fantástico y muy loco!

Cartoon of five children smiling